{"id":97,"date":"2014-08-29T17:20:19","date_gmt":"2014-08-29T17:20:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.avancesde.com.ar\/iata\/?page_id=97"},"modified":"2014-08-29T17:25:37","modified_gmt":"2014-08-29T17:25:37","slug":"perfil-clinico","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.bienestarasociacion.com.ar\/?page_id=97","title":{"rendered":"Perfil cl\u00ednico"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column width=&#8221;1\/2&#8243;][vc_column_text]A pesar de utilizan criterios diagn\u00f3sticos precisos, se puede se\u00f1alar que var\u00edan de un pa\u00eds a otro, especialmente en el caso de la anorexia, en lo que respecta a la intensidad de la p\u00e9rdida de peso requerida para plantear el diagn\u00f3stico, o bien la presencia o no de amenorrea. Adem\u00e1s, estos criterios tienden a modificarse con el tiempo dentro de una misma regi\u00f3n (Jeammet, 1989) ya que actualmente parecer\u00eda mostrarse una mayor aceptaci\u00f3n a la delgadez y los pesos bajos.<\/p>\n<p>La anorexia nerviosa consiste en la necesidad apremiante de tomar todas los recaudos posibles para perder peso, haciendo ejercicios, evitando comer o comiendo s\u00f3lo aquellos que menos nutran al organismo (Corbella, 1994; Feinstein, 1988; Tur\u00f3n, 1997). Se presenta una negaci\u00f3n consciente y meditada a comer (Saranson I. y Saranson B., 1996). Cursa con un estado emocional de ansiedad\u00a0 (Corbella, 1994; Sue, 1996), y un fuerte temor al sobrepeso real o imaginario (Sue, 1996; Feinstein, 1988). La preocupaci\u00f3n por ingerir la menor cantidad posible de alimentos les lleva a mentir, esconder la comida en los bolsillos, almacenarla en la boca para escupirla despu\u00e9s, sin haberla tragado (Sue, 1996).<\/p>\n<p>Diversos investigadores resaltan como rasgos comunes a estas pacientes la baja autoestima, la alteraci\u00f3n en la percepci\u00f3n de su imagen corporal,\u00a0 los pensamientos distorsionados en relaci\u00f3n a su cuerpo y a los alimentos, el retraimiento social, el temor al error y al fracaso, la inestabilidad emocional, los estados depresivos, la\u00a0 necesidad de demostrar autocontrol y \u00e9xito, ideales de belleza delgados, estereotipos culturales que equiparan el \u00e9xito con la delgadez,\u00a0 progresivo aislamiento social y la introversi\u00f3n (Sue, 1996; Feinstein, 1988; Mussen, 1985; Corbella, 1994; Papalia; 1998; Minuchin, Rosman, y Baker, 1989).<\/p>\n<p>Bagattini (1998) confeccion\u00f3 los criterios del perfil cl\u00ednico para la anorexia nerviosa. Conform\u00f3 el perfil con adelgazamiento, amenorrea, miedo intenso a engordar, trastorno de la imagen corporal, abandono de la alimentaci\u00f3n, aumento de actividad f\u00edsica, vida social sumamente alterada, conductas compensatorias inadecuadas y negaci\u00f3n de los s\u00edntomas. Exhibi\u00f3 que el adelgazamiento puede subagruparse en leve, moderado y grave. Se tratar\u00eda de un adelgazamiento leve cuando se presenta una disminuci\u00f3n del peso corporal de inicio del cuadro del 10 a 15% por debajo de lo esperado para su edad y estatura. Moderado cuando disminuci\u00f3n del peso corporal descender\u00eda entre un 15 a 25%. La autora hizo referencia a un adelgazamiento grave cuando la disminuci\u00f3n del peso ser\u00eda del 25%. En cuanto a la amenorrea puede tratarse de amenorrea primaria o de amenorrea secundaria. La amenorrea puede aparecer antes del adelgazamiento intenso y no ser secundaria\u00a0 a \u00e9l. Se integra en un marco de atenci\u00f3n que requiere de la interdisciplinariedad. Persiste durante varios meses, incluso en algunos casos\u00a0 luego de recuperado el peso normal. Bagattini expuso que el miedo intenso a engordar, a recuperar peso y\/o aumentar est\u00e1 presente en las diferentes patolog\u00edas alimentarias. Este miedo se halla a\u00fan en pacientes con cuadros de adelgazamiento grave, aun cuando su vida se encuentra en riesgo. El trastorno de la imagen corporal est\u00e1 presente en todos los cuadros cl\u00ednicos. El abandono de la alimentaci\u00f3n refiere a que puede dejarse de comer en forma leve, moderada o grave. Si este es leve se tratar\u00eda de un tipo de ingesta restringida a alimentos de bajas calor\u00edas, pero suficientes en el momento de iniciar el tratamiento, que no se acompa\u00f1an de un severo adelgazamiento. Se trata de una hiperseleccion de alimentos, que guarda poca relaci\u00f3n con el cubrimiento de sus necesidades b\u00e1sicas. Si es moderado se disminuye la ingesti\u00f3n incluso de alimentos de bajas calor\u00edas y el tiempo gira alrededor de las ingestas. Aparece la preocupaci\u00f3n incesante\u00a0 y paradojal por la comida, las dietas, la acumulaci\u00f3n de recetas y comidas. Presenta una preocupaci\u00f3n marcada por los alimentos y por c\u00f3mo se elaboran. Tiene fuertes temores que se le agreguen ingredientes en las preparaciones. Si el abandono de la alimentaci\u00f3n es grave los pacientes solo ingieren l\u00edquidos no cal\u00f3ricos; es casi nula la ingesta alimentaria;\u00a0 mienten, tiran comida, acumulan y esconden. La negativa es a\u00fan a incorporar verduras, alimentos light. Presentan ideas en torno de poder vivir sin comer. A la vez el aumento de actividad f\u00edsica compone este perfil cl\u00ednico, ya que puede tratarse de una realizaci\u00f3n de actividades f\u00edsicas leve, moderada o grave. Si esta realizaci\u00f3n es leve los pacientes presentan una obsesiva regularidad en concurrir a gimnasia u otro tipo de actividad f\u00edsica con frecuencia semanal o dos o tres veces por semana, independientemente de sus posibilidades f\u00edsicas. Es moderado cuando los pacientes que concurren diariamente y m\u00e1s de una hora diaria a la realizaci\u00f3n de actividades f\u00edsicas, incluso cuando su estado f\u00edsico aun no lo permite. Si el aumento de actividad f\u00edsica es grave se trata de aquellos sujetos realizan varias horas diarias de ejercicios, saltos, caminatas, permanecer de pie, pr\u00e1cticas de baile, incluso en la noche. Tambi\u00e9n acciones sin sentido tendiente al movimiento para el descenso de peso (Bagattini, 1998). Una paciente, por ejemplo, transportaba su ropa desde un vestidor ubicado en un piso superior de una prenda por vez, por ejemplo una media, otra media, una remera. Todo en viajes de un objeto por vez. La misma paciente levantaba la mesa trasladando por ejemplo la cuchara primero hacia la pileta de la cocina, luego la taza, luego el plato, despu\u00e9s la servilleta (Losada, 2010). La vida social se encuentra sumamente alterada en estos pacientes. Al igual que los otros \u00edtems, puede considerarse que la vida social puede encontrarse alterada en estas pacientes en forma leve, moderada o grave. Los pacientes presentan un abandono de amistades anteriores. Comienzan a no querer comentar lo que les sucede, sin presentar inter\u00e9s alguno en amigas o compa\u00f1eras, aun cuando sean necesidades dadas de acuerdo a su ciclo vital cuando se tratara de una alteraci\u00f3n leve. Si restringen todo tipo de salidas pero contin\u00faan viendo a\u00a0 algunos amigos, aunque los v\u00ednculos que entablan son superficiales, representan un cuadro del subtipo de moderado. Se niegan asistir a cualquier tipo de eventos sociales, no participan de actividades grupales. Refiere a un perfil grave si se halla a los pacientes en este subgrupo con un aislamiento total y conexi\u00f3n s\u00f3lo con la madre. Rechazan a cualquier otro sujeto, a\u00fan cuando se trata de amistades profundas y\/o posibles parejas de su agrado. La madre parece aceptar esta minimizaci\u00f3n de la vida social de su hija. Presencia de las conductas compensatorias inadecuadas, como uso de diur\u00e9ticos, laxantes o v\u00f3mitos autoprovocados.Estos pacientes exhiben una negaci\u00f3n de los s\u00edntomas y no reconocen su enfermedad. Tampoco reconocen su delgadez, ni el deseo de comer, ni la fatiga, hasta las \u00faltimas etapas, en algunos casos extremos tampoco el\u00a0 deseo de dormir (Bagattini, 1998, Calam, Waller, y Bagattini, 1995).[\/vc_column_text][\/vc_column][vc_column width=&#8221;1\/2&#8243;][vc_column_text]En cuanto a las caracter\u00edsticas de estas pacientes, Bruch (1978) puntualiz\u00f3 que el hambre genera cambios psicol\u00f3gicos y fisiol\u00f3gicos siendo as\u00ed que gran parte de las conductas anor\u00e9xicas se deben a la inanici\u00f3n. Bruch resalt\u00f3 la importancia de la personalidad\u00a0 prem\u00f3rbida\u00a0 en los pacientes con trastornos alimentarios. Las experiencias hechas posteriormente por Keys y colaboradores en la Universidad de Minessota (citados por Herscovici y\u00a0 Bay, 1990), estudiando el s\u00edndrome de inanici\u00f3n, confirman lo que Bruch expuso. La investigaci\u00f3n de referencia demostr\u00f3\u00a0 que los individuos sometidos a una dieta de hambre en presencia de comida presentaban los siguientes s\u00edntomas: irritabilidad, ansiedad, dificultad de concentraci\u00f3n, introversi\u00f3n social, preocupaci\u00f3n por s\u00ed mismos, depresi\u00f3n, pensamientos obsesivos y conductas compulsivas. A su vez con respecto al miedo ante la comida y el peso, la hiperactividad, la distorsi\u00f3n de la imagen corporal y la capacidad para controlar el hambre, Rausch Herscovici y Bay se\u00f1alaron que se mantienen como propios de la patolog\u00eda\u00a0 alimentaria y no como consecuencia de la inanici\u00f3n.<\/p>\n<p>De una forma u otra estos pacientes con anorexia buscan una especie de divorcio de su cuerpo. Lejos de recurrirse a un tribunal, esta separaci\u00f3n se emprende en un hospital y puede terminar con la muerte (Teisson, 2000).<\/p>\n<p>Toro, J., Nicolau, Cervera, Castro, Blecua, Zaragoza y Toro, A. (1995), en un estudio comparativo de 185 adolescentes\u00a0 con diagn\u00f3stico de anorexia nerviosa, encontraron que las familias de estas pacientes presentaban un alto est\u00e1ndar de educaci\u00f3n y mayor tendencia a desarrollar trastornos afectivos. Las pacientes de este estudio presentaban a su vez, un alto nivel acad\u00e9mico, retraimiento social y trastornos afectivos y obsesivos compulsivos como comorbilidad psiqui\u00e1trica m\u00e1s frecuente.<\/p>\n<p>Losada (2009) se\u00f1al\u00f3 que la bulimia y la anorexia comparten caracter\u00edsticas como la depresi\u00f3n, el ocultar de alimento y la obsesi\u00f3n por la p\u00e9rdida de peso. A la vez, expuso que la anorexia se caracteriza por un alto nivel de exigencia,\u00a0 b\u00fasqueda de la perfecci\u00f3n, no s\u00f3lo en su cuerpo sino en todo lo que se realiza. Estos pacientes presentan muy buen desempe\u00f1o escolar, mientras sus condiciones psicof\u00edsicas se lo permiten. Mantienen la necesidad de completar los mandatos de sus padres, a\u00fan aquellos que son impl\u00edcitos, e incluso aquellos que incluyen silencios y secretos. Provienen de familias con altos niveles de exigencia, sobre todo hacia esta hija en particular. Presentan una alteraci\u00f3n en la imagen corporal. A\u00fan con pesos m\u00f3rbidos se auto encuentran frente al espejo gordas. A esta deformaci\u00f3n de la imagen corporal se la denomina dismorfofobia.Se observa una p\u00e9rdida significativa de peso, superior al 15 % por debajo de los \u00edndices de las tablas, teniendo en cuenta talla y edad. Tienen un miedo intenso a la obesidad. A la vez que presentan un peso bajo mantienen la intenci\u00f3n de seguir bajando. Eligen un peso determinado, fijado subjetivamente y alejado de una realidad saludable.Presentan una firme negativa a alimentarse. La autora punte\u00f3 que las personas con anorexia nerviosa enflaquecen al punto de inanici\u00f3n, ostentando una repulsi\u00f3n por la comida, temor abrumador por tener sobrepeso junto con una imagen distorsionada de sus propios cuerpos, llegando al punto de convertir a los alimentos en enemigos. Se generan situaciones de aislamiento y restricciones sociales, seguidas a las restricciones alimentarias enlazadas a una vida hiperactiva, en algunos casos ligadas al gasto cal\u00f3rico. Creen un cuerpo puro sin alimento, en realidad una conducta mortal. Presentan deseos de no comer y deseos de nada.<\/p>\n<p>Losada (2008) expuso que generalmente las patolog\u00edas alimentarias comienzan a principio de la adolescencia y la juventud, intentando las dietas restrictivas, fracasando y reaccionando con exceso de comida. En respuesta a esta conducta los pacientes intentan bajar de peso o quitarse de alguna forma lo ingerido mediante la ingesta de laxantes, pastillas para adelgazar, medicamentos para reducir l\u00edquidos o a trav\u00e9s de la provocaci\u00f3n del v\u00f3mito.<\/p>\n<p>Existe cerca de un tercio de los sujetos que presentan trastornos de la conducta alimentaria que no cumplen los criterios diagn\u00f3sticos para anorexia y bulimia nerviosa. Si se comprenden los trastornos de la conducta alimentaria como una disfunci\u00f3n persistente de la conducta alimentaria con consecuencias directas en el consumo o deprivaci\u00f3n de alimentos y que afecta significativamente a la salud f\u00edsica y al funcionamiento psicosocial, esta disfunci\u00f3n no debe ser consecuencia de ning\u00fan otro trastorno m\u00e9dico general o psicol\u00f3gico reconocido. Se utilizar\u00e1 entonces el diagn\u00f3stico de trastorno de la conducta alimentaria no especificado o at\u00edpico a las patolog\u00edas no comprendidas en los criterios diagn\u00f3sticos de la anorexia y bulimia. Tanto en la 10\u00aa edici\u00f3n de International Classification of Diseases (ICD-10) como en DSM IV se reconoce la existencia trastornos de la conducta alimentaria at\u00edpicos. En el ICD-10 se les clasifica con seis c\u00f3digos diferentes. En el DSM IV, los denominan TCANE y forman parte de los trastornos de la conducta alimentaria (Farrera, 2009).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.sandrafarrera.com\/presentacion\/\">Farrera<\/a> (2009) expuso que el trastorno de ingesta compulsiva (TIC), fue revisado por el DSM IV para determinar si dicha patolog\u00eda deber\u00eda ser otra categor\u00eda diagn\u00f3stica. En este momento est\u00e1 bajo la categor\u00eda de trastornos de ingesta no especificados (TCANE), Eating Disorder Not Otherwise Specified (EDNOS) o trastornos de la alimentaci\u00f3n no especificados (TANES)\u00a0 y se considera como un diagn\u00f3stico en investigaci\u00f3n. Aunque este trastorno sea similar a la bulimia nerviosa, existen dos diferencias significativas: los pacientes que lo sufren no usan m\u00e9todos compensatorios inadecuados de manera regular, y no experimentan el nivel de insatisfacci\u00f3n con el propio cuerpo como ocurre en los pacientes con anorexia o con bulimia (Devlan, Walsh y Spitzer, 1982). Estos pacientes tienden a la obesidad porque ingieren una alta cantidad de calor\u00edas y no se purgan (Willson y Smith, 1989).<\/p>\n<p>Es escasa la bibliograf\u00eda sobre estos trastornos no especificados. No se han realizado estudios descriptivos, las referencias de que se disponen provienen de informes cl\u00ednicos (Mizes y Sloan, 1998; Farrera, 2009). Sin embargo, seg\u00fan parece, \u00e9stos podr\u00edan dividirse claramente en dos amplios grupos: los que se parecen a la anorexia nerviosa o la bulimia pero que no se ajustan plenamente a los criterios diagn\u00f3sticos, y los que presentan un cuadro cl\u00ednico cualitativamente diferente. En el primer caso, los pacientes tienen una disfunci\u00f3n muy similar al trastorno, pero no cumplen todos los criterios, bien porque falta una de las caracter\u00edsticas diagn\u00f3sticas esenciales, por ello a veces se usa el t\u00e9rmino s\u00edndrome parcial, bien porque el trastorno no es lo suficientemente severo como para llegar a pasar el umbral m\u00ednimo exigido. (Walsh y Garner, 1997; Farrera, 2009). Los criterios diagn\u00f3sticos de los trastornos de la alimentaci\u00f3n no especificados se reservaron para grupos heterog\u00e9neos con los trastornos de la alimentaci\u00f3n que no cumpl\u00edan estrictamente los criterios diagn\u00f3sticos ni de anorexia ni de bulimia, pero no por ello, el t\u00e9rmino not otherwise specified puede ser mal interpretado como trastorno alimentario de menor significancia cl\u00ednica. As\u00ed mismo, el cuadro cl\u00ednico de los individuos con los trastornos de la alimentaci\u00f3n no especificados puede ser grave y requerir tambi\u00e9n pronta atenci\u00f3n hospitalaria o cl\u00ednica (Walsh y Garner, 1997; Farrera, 2009).<\/p>\n<p>Raich (1994) observ\u00f3 que en todas las clasificaciones diagn\u00f3sticas de los trastornos de la alimentaci\u00f3n no especificados, se hallaron las siguientes conductas alimentarias: dietas extremas o ayuno, episodios de sobre ingesta o bien una combinaci\u00f3n de ambos. Y pr\u00e1cticamente en todas las descripciones aparece una preocupaci\u00f3n por el peso y figura, percepci\u00f3n alterada del peso y de la imagen corporal y en todos los trastornos que predominan los atracones aparece un sentimiento persistente de falta de control sobre la ingesta.<\/p>\n<p>Walsh y Garner (en Garner y Garfinkel, 1997) acreditaron que los trastornos de la alimentaci\u00f3n no especificados merecen tambi\u00e9n mucha m\u00e1s atenci\u00f3n. Estos estados at\u00edpicos constituyen una proporci\u00f3n considerable de enfermedades asociadas con trastornos de la alimentaci\u00f3n y suelen ser muy dif\u00edciles de tratar. Los estudios descriptivos y anal\u00edticos bien elaborados posibilitar\u00edan esclarecer las caracter\u00edsticas del trastorno, su pron\u00f3stico y tratamiento. Expusieron la necesidad de estudiar grandes muestras de individuos con trastornos de la alimentaci\u00f3n no especificados, contrariamente a la pr\u00e1ctica habitual, as\u00ed utilizar pruebas de screening que ayuden a la clasificaci\u00f3n de estos trastornos alimentarios cada vez m\u00e1s espec\u00edficos (Walsh y Garner, 1997; Farrera, 2009).<\/p>\n<p>Con respecto al trastorno de sobre ingesta compulsiva merece gran atenci\u00f3n dada su alta prevalencia en la poblaci\u00f3n general siendo clasificado ya por muchos autores como el tercer de los cuatro diagn\u00f3sticos en trastornos de la conducta alimentaria: anorexia nerviosa, Bulimia nerviosa, trastornos de ingesta compulsiva y trastornos de la alimentaci\u00f3n no especificados (Beresin, 1998; Hay y Fairburn, 1998; Kaplan, 1998; Yager, 1998; Farrera, 2009).[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column width=&#8221;1\/2&#8243;][vc_column_text]A pesar de utilizan criterios diagn\u00f3sticos precisos, se puede se\u00f1alar que var\u00edan de un pa\u00eds a otro, especialmente en el caso de la anorexia, en lo que respecta a la intensidad de la p\u00e9rdida de peso requerida para plantear el diagn\u00f3stico, o bien la presencia o no de amenorrea. 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